¿De qué hablamos cuando hablamos de habilidades directivas?

Por Almudena Lobato.

 

“Siempre se ha hecho así”, “llevo toda mi vida y ahora van a venir a decirme cómo tengo que hacer las cosas”, “lo fácil es decirlo, si estuviesen en mi pellejo habría que ver lo que harían”, “¡otra moda nueva!”, “ya son muy mayorcitos para saber lo que tienen que hacer”, “si yo no estoy pendiente aquí no trabaja nadie”, “no me vengas con tus problemas, aquí se viene a trabajar no a hacer amigos”, “te pago por trabajar, no por pensar”, “ya sabes dónde está la puerta”…

¿Te suenan estas frases?. Lamentablemente son frases que todavía se escuchan en determinadas empresas y organizaciones.

¿Crees realmente que sirven para algo positivo?. Escúchate y escucha a tu alrededor, porque frases de este tipo indican más fielmente el clima laboral y el nivel de motivación, o mejor dicho de desmotivación, que cualquier encuesta que puedas realizar.

meeting-2284501_1920

¿Qué hay detrás de frases de este tipo?.

Muchos motivos distintos. Aunque probablemente hay algunos que caracterizan a aquellos managers con déficits de habilidades directivas:

Echar balones fuera. Es más fácil culpar a los demás de lo que no funciona que asumir tu parte de responsabilidad. Lo que ocurre también es responsabilidad tuya, lo que se hace bien y lo que se hace mal. De lo que ocurre, busca tu parte, aquella que puedes mejorar tú, así que cógela y haz algo grande con ella.

Un Ego como un castillo. La soberbia es el arma de quien se siente inseguro. ¿Qué te hace pensar que eres mejor que los demás?, ¿el puesto que ocupas en tu empresa?, ¿que mandas más que ninguno?. Eso no te hace mejor que nadie, te gusta creértelo pero no es así. No hay una sola persona que por si misma levante una empresa, por listo que sea, es sano mirar alrededor y agradecer más.

En ocasiones veo…competencia. La competencia no está en tu equipo, ni dentro de tu empresa, ¡está fuera!. Si pasas la mayor parte del tiempo buscando quién te hace sombra dentro, dejarás de ser competitivo fuera. Si entiendes como competencia a aquellos que trabajan excepcionalmente, te rodearás de mediocres y tus resultados ¿lo adivinas?, también serán mediocres. Parte de tu trabajo es rodearte de los mejores.

No me vengas con tus problemas. Gestionar un equipo de personas es eso, gestionarlo, no mirar cómo trabajan sin pegar palo al agua. Sus problemas son tus problemas, dar solución a ello es parte de tu trabajo.

Yo me lo guiso, yo me lo como. A menudo percibimos el pedir ayuda como un signo de vulnerabilidad o de torpeza. Suponemos que debemos saber hacerlo todo porque ese es nuestro trabajo. Pero tú no eres Superman, ni tienes que serlo, ¡yo tampoco!. Partir de la base de que tienes que saber más que nadie, es partir de lo imposible y además es agotador. Nadie lo sabe todo, ni es necesario, los mejores son buenos porque quieren mejorar cada día, porque saben y reconocen en qué son buenos y en qué son buenos los demás.

Por la boca muere el pez. ¿Y qué si tienes mucho trabajo?, ¿crees que te sirve como excusa para poder hablarle de cualquier modo a los demás?. Los demás no tienen por qué aguantar tus malas formas y tú no tienes ningún derecho sobre nadie. No por gritar más llevas más razón. Aprende a gestionar tus emociones, tu enfado, tu estrés, hazte un favor a ti mismo y al resto de la humanidad. Por favor, aprende a cerrar la boca y ábrela cuando seas capaz de decir lo mismo de forma amable.

Lo intento pero no me sale. No eres infalible, nos pasa a todos, queremos mejorar algo y no siempre sabemos cómo, hay veces que incluso sabemos cómo pero aún así no nos sale. En ese caso lo mejor es pedir ayuda, formarnos o entrenar esas habilidades que se nos atragantan un poco.

Hoy en día ninguna empresa ni organización que se precie de ser seria y ofrecer un gran servicio, puede mirar hacia el lado sin saber qué se cuece dentro de ella. Lo que se “cuece” son personas, y es un tema demasiado serio para no contemplarlo.

darts-2148653_1920

No todo da igual, no todo vale. Tan importante es contemplar las metas y objetivos como el cómo conseguirlo. El cómo marca la diferencia, el cómo da valor o se lo quita a una empresa.

Cuando hablamos de habilidades directivas, ¿por dónde empezamos?. Empecemos por ser más humanos, empecemos por no saberlo todo, por ser imperfectos y por querer mejorarnos, pero sobre todo, por tratar de ser cada día mejores personas.

Tu valor como profesional está en aquello que ya has hecho y demostrado, en aquello en lo que sobresales hoy y en el potencial que puedas desarrollar mañana. Es fundamental que tengas una actitud abierta hacia la autorreflexión y el aprendizaje, estar en constante evolución, ya que lo que te vale hoy, no tiene por qué ser lo mejor más adelante.

Así que “no te duermas en los laureles”, no lo des todo por hecho, dicho o por sabido. Sigue avanzando, sigue disfrutando del camino.

“Sólo los buenos quieren mejorar, por eso son buenos”
Nick Faldo

Un saludo y buen camino,
Almudena Lobato.

 

Fotos: Pixabay.

________________________________________________________________________________________________________________________________________________

 Post relacionados:

Comunicar: Menos ruido y más que palabras.

Si quieres mejorar como Líder, mejora como Persona.

Empresas felices: 20 pasos para crear un ambiente laboral óptimo.

_________________________________________________________________________________________________________________________________________

 ¿Qué podemos ofrecerte?

Cada vez son más las empresas y organizaciones que apuestan por poner el foco en las personas y en todos los procesos relacionados con ellas (comunicación interna, motivación, clima laboral…), apostando muy especialmente por los equipos directivos como agentes de cambio y desarrollo. Eso no significa ponerles una capa de Superman ni que tengan superpoderes (ojo con quien trate de venderte algo así), sino dejar de creer que tienen que saber hacerlo todo, solos y por ellos mismos, significa entrenar en diferentes habilidades que les permitan desarrollar su puesto de trabajo de la forma más eficiente posible.

¿Qué habilidades sería conveniente que un directivo desarrollase y fuese competente en ellas?.

Hay muchas, pero al menos deberían ser competentes en las siguientes:

Autoliderazgo.
Liderazgo.
Gestión de equipos.
Comunicación.
Resolución de conflictos.
Toma de decisiones.
Proactividad.
Motivación de equipos.
Gestión emocional.
Promoción y gestión del cambio.
Gestión de tareas.
Negociación.
Marca profesional.

Independientemente del nivel inicial de cada persona en una competencia, las habilidades pueden desarrollarse y mejorarse a lo largo de la vida, es decir, son entrenables.

Revisarse cada cierto tiempo, tender a la mejora y a la excelencia a nivel profesional, son cualidades indispensables de un directivo. Sólo aquel que mejora cada día y se rodea de los mejores, podrá mantenerse entre los mejores en su puesto de trabajo, y desarrollar una carrera profesional exitosa.

La formación, desarrollo y entrenamiento en habilidades directivas no trata de solucionar problemas (o al menos no es su fin último), sino que trata de mejorar el desarrollo de los directivos, con la finalidad de que la propia empresa mejore cada día, sea más competitiva y obtenga mejores resultados, todo ello sumado a un equipo humano más motivado y satisfecho.

En Personas en Positivo apostamos por el desarrollo integral del directivo. Realizamos programas formativos y de desarrollo, charlas, conferencias. ¿Hablamos?.

¡GRACIAS!

Deja aquí tu comentario

Puedes usar las siguientes etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>